Regardel

Si arrastré por este mundo La verguenza de haber sido El dolor de ya no ser Bajo el ala del sombrero. Cuántas veces, embozada, Una lágrima asomada yo no pude contener Si crucé por los caminos Como un paria que el destino Se empeño en deshacer Si fui flojo, si fui ciego, Solo quiero que hoy comprenda El valor que representa el coraje de querer. Era, para mi la vida entera Como un sol de primavera Mi esperanza y pasión, Sabía que en el mundo no cabía. Toda la humilde alegra de mi pobre corazón Ahora cuesta abajo en mi rodada Las ilusiones pasadas Ya no las puedo arrancar. Sueño, con el pasado que añoro , El tiempo viejo que hoy lloro Y que nunca volverá Por seguir tras de sus huellas Yo bebí incansablemente. En la copa de dolor Pero nadie comprendía Que si todo yo le daba En cada vuelta dejaba Pedazos de corazón. Ahora triste en la pendiente, Solitario y ya vencido, Yo me quiero confesar, Si aquella boca mentía, El amor que me ofrecía, Por aquellos ojos brujos Yo habra dado siempre más Era, para mi la vida entera Como un sol de primavera Mi esperanza y pasión, Sabía que en el mundo no cabía Toda la humilde alegra de mi pobre corazón Ahora cuesta abajo en mi rodada Las ilusiones pasadas Ya no las puedo arrancar Sueño, con el pasado que añoro, El tiempo viejo que hoy lloro Y que nunca volverá
Barrio plateado por la Luna rumores de milonga es toda mi fortuna. Hay un fuelle que rezonga en la cortada mistonga, mientras que una pebeta linda como una flor, espera coqueta bajo la inquieta luz de un farol. Barrio, barrio, que tenés el alma inquieta de un gorrión sentimental. Pena, ruego, es todo el barrio malevo melodías de arrabal. Viejo barrio perdoná si al evocarte se me planta un lagrimón. Que al rodar en tu empedrao es un beso prolongao que te da mi corazón. Cuna de tauras y cantores, de broncas y entreveros de todos mis amores. En tus muros con mi acero yo grabé el nombre que quiero. Rosa "La Milonguita", era rubia Margot en la primera cita la paica Rita me dió su amor. Barrio, barrio, que tenés el alma inquieta de un gorrión sentimental. Pena, ruego, es todo el barrio malevo melodías de arrabal. Viejo barrio perdoná si al evocarte se me planta un lagrimón. Que al rodar en tu empedrao es un beso prolongao que te da mi corazón.
Cuando la suerte qu’es grela Fayando y fayando Te largue parao... Cuando estés bien en la vía, Sin rumbo, desesperao... Cuando no tengas ni fe, Ni yerba de ayer Secándose al sol... Cuando rajés los tamangos Buscando este mango Que te haga morfar... La indiferencia del mundo Que es sordo y es mudo Recién sentirás. Verás que todo es mentira Verás que nada es amor Que al mundo nada le importa Yira... yira... Aunque te quiebre la vida, Aunque te muerda un dolor, No esperes nunca una ayuda, Ni una mano, ni un favor. Cuando estén secas las pilas De todos los timbres Que vos apretás, Buscando un pecho fraterno Para morir abrazao... Cuando te dejen tirao, Después de cinchar, Lo mismo que a mí... Cuando manyés que a tu lado Se prueban la ropa Que vas a dejar... Te acordarás de este otario Que un día, cansado, Se puso a ladrar.
Yo adivino el parpadeo De las luces que a lo lejos Van marcando mi retorno... Son las mismas que alumbraron Con sus palidos reflejos Hondas horas de dolor.. Y aunque no quise el regreso, Siempre se vuelve al primer amor.. La vieja calle donde el eco dijo Tuya es su vida, tuyo es su querer, Bajo el burlon mirar de las estrellas Que con indiferencia hoy me ven volver... Volver... con la frente marchita, Las nieves del tiempo platearon mi sien... Sentir... que es un soplo la vida, Que veinte años no es nada, Que febril la mirada, errante en las sombras, Te busca y te nombra. Vivir... con el alma aferrada A un dulce recuerdo Que lloro otra vez... Tengo miedo del encuentro Con el pasado que vuelve A enfrentarse con mi vida... Tengo miedo de las noches Que pobladas de recuerdos Encadenan mi soñar... Pero el viajero que huye Tarde o temprano detiene su andar... Y aunque el olvido, que todo destruye, Haya matado mi vieja ilusion, Guardo escondida una esperanza humilde Que es toda la fortuna de mi corazón. Volver... con la frente marchita, Las nieves del tiempo platearon mi sien... Sentir... que es un soplo la vida, Que veinte años no es nada, Que febril la mirada, errante en las sombras, Te busca y te nombra. Vivir... con el alma aferrada A un dulce recuerdo Que lloro otra vez...
Lejana tierra mía Bajo tu cielo, bajo tu cielo, Quiero morirme un día Con tu consuelo, con tu consuelo. Y oír el canto de oro De tus campanas que siempre anoro, No se si al contemplarte al regresar Sabre reír o llorar. Silencio de mi aldea Que solo quiebra la serenata De un ardiente Romeo Bajo una dulce luna de plata. En un balcón florido Se oye el murmullo de un juramento, Que la brisa llevo con el rumor De otras cuitas de amor. Siempre esta el balcón Con su flor y su sol, Tu no estas, faltas tu Oh, mi amor. Lejana tierra mía De mis amores, como te nombro En mis noches de insomnio Con las pupilas llenas de asombro... Dime, estrellita mía, Que no son vanas mis esperanzas, Bien sabes tu que pronto he de volver A mi viejo querer.
Yo no quiero que nadie a mí me diga que de tu dulce vida vos ya me has arrancado. Mi corazón una mentira pide para esperar tu imposible llamado . Yo no quiero que nadie se imagine cómo es de amarga y honda mi eterna soledad, pasa las noche el minuto muele la pesadilla de su lento tic-tac. En la doliente sombra de mi cuarto, al esperar sus pasos que quizás no volverán, a veces me parece que ellos detienen su andar sin atreverse luego a entrar. Pero no hay nadie y ella no viene, es un fantasma que crea mi ilusión. Y que al desvanecerse va dejando su visión, cenizas en mi corazón. En la plateada esfera del reloj, las horas que agonizan se niegan a pasar. Hay un desfile de extrañas figuras que me contemplan con burlón mirar. Es una caravana interminable que se hunde en el olvido con su mueca espectral, se va con ella tu boca que era mía, sólo me queda la angustia de mi mal.
Mi Buenos Aires querido, cuando yo te vuelva a ver, no habra mas penas ni olvido. El farolito de la calle en que naci fue el centinela de mis promesas de amor, bajo su inquieta lucecita yo la vi a mi pebeta luminosa como un sol. Hoy que la suerte quiere que te vuelva a ver, ciudad porteña de mi unico querer, y oigo la queja de un bandoneón, dentro del pecho pide rienda el corazón. Mi Buenos Aires tierra florida donde mi vida terminaré. Bajo tu amparo no hay desengaños, vuelan los años se olvida el dolor. En caravana los recuerdos pasan como una estela dulce de emoción, quiero que sepas que al evocarte se van las penas del corazon. Las ventanitas de mis calles de arrabal, donde sonrie una muchachita en flor; quiero de nuevo yo volver a contemplar aquellos ojos que acarician al mirar. En la cortada mas maleva una canción, dice su ruego de coraje y de pasion; una promesa y un suspirar borro una lagrima de pena aquel cantar. Mi Buenos Aires querido... cuando yo te vuelva a ver... no habra mas penas ni olvido... POR UNA CABEZA
Mary, Peggy, Betty, Julie rubias de New York Cabecitas adoradas que mienten amor Dan envidia a las estrellas, Yo no se vivir sin ellas. Mary, Peggy, Betty, Julie de labios en flor Es como el cristal la risa loca de Julie, Es como el cantar de un manantial Turba mi soar el dulce hechizo de Peggy Su mirada azul honda como el mar. Deliciosas criaturas perfumadas Quiero el beso de sus boquitas pintadas, Fragiles muencas del olvido y el placer Rie su alegra como un cascabel. Rubio cocktail que emborracha, as es Mary Tu melena que es de plata quiero para mi, Si el amor que me ofrecias Solo dura un breve dia Tiene el fuego de una brasa tu pasin, Betty Es como el cristal
Por una cabeza de un noble potrillo que justo en la raya afloja al llegar y que al regresar parece decir: No olvides, hermano, vos sabés, no hay que jugar... Por una cabeza, metejón de un día, de aquella coqueta y risueña mujer que al jurar sonriendo, el amor que esta mintiendo quema en una hoguera todo mi querer. Por una cabeza todas las locuras su boca que besa borra la tristeza, calma la amargura. Por una cabeza si ella me olvida qué importa perderme, mil veces la vida para que vivir... Cuantos desengaños, por una cabeza, yo juré mil veces no vuelvo a insistir pero si un mirar me hiere al pasar, su boca de fuego, otra vez, quiero besar. Basta de carreras, se acabó la timba, un final reñido yo no vuelvo a ver, pero si algún pingo llega a ser fija el domingo, yo me juego entero, qué le voy a hacer.

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